¡Feliz aniversario: Cenicienta!

Para celebrarlo, recordemos uno de los mejores momentos en la historia de la moda de Disney: la transformación del vestido de Cenicienta por obra de la varita mágica del Hada Madrina.

Desde el estreno de Cenicienta en 1950, los soñadores y las princesas de alma han quedado todos cautivados por ese momento en el que una dulce chica recibe un vestido que la hace lucir y sentirse tan hermosa por fuera como ella siempre había sido por dentro.

Para Cenicienta, “el vestido” se convirtió en la llave para una noche de diversión, lejos de su monótona vida de tareas rutinarias y de servir a sus hermanastras. La esperanza invicta y la dulzura frente a la adversidad que caracterizaban a Cenicienta finalmente serían recompensadas con una noche fuera de serie, la cual sus amigos ratones ayudaron a hacer posible con el generoso gesto de un hermoso y elegante vestido de baile. La magia no envejece, 65 años después de su estreno nos seguimos emocionando con esa escena. Para Cenicienta, todo comenzó con ese vestido y terminó con la vida que siempre había soñado.

Cinderella-3Boceto para la película Cenicienta

¿Quién no se enfureció cuando Anastasia y Drizella le arruinaron el vestido por envidiosas? Por suerte, luego nos pusimos eufóricos cuando el Hada Madrina le obsequió a Cenicienta un vestido de noche aún más hermoso que lucía como si hubiese sido confeccionado con una seda mágica. Ese vestido se convirtió en la promesa de que el sueño del que hablaba Cenicienta en su canción comenzaba a hacerse realidad.

La propia escena de la transformación del vestido es uno de los más hermosos y memorables momentos en la historia de la animación Disney ¿Cómo no recordarla en para conmemorar su aniversario? Con un remolino de destellos todo alrededor, el Hada Madrina canta “Bibidi Babidi Bu” y de repente, Cenicienta luce como una princesa. Aunque fuera solo por una noche, Cenicienta se libera de su realidad, todo gracias a la magia contenida en un vestido.

Cinderella2Diseño de vestuario para Cenicienta

El aniversario de Cenicienta nos recuerda que, aunque la verdadera magia de la vida está en los momentos vividos y en las personas que nos toca conocer, a veces un vestido puede agregarle mucha magia a nuestra noche ¿Cómo sería tu vestido mágico?