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12 formas de Rafikiarte a ti mismo

Porque todos queremos desarrollar al mandril chamán que llevamos dentro.

Con todo el orgullo del mundo seríamos monos si eso pudiera significar que Rafiki es nuestro tío. Pero como por desgracia ahora somos homo sapiens o algo así, solo podemos invocar a nuestro mandril chamán interior y vivir como los buenos discípulos de Rafiki que somos.

Trepa las paredes en vez de usar las escaleras. De ser posible, con la ayuda de un palo.

1

Pon fruta en la frente de un recién nacido.

2

Lleva a un bebé como un equipo de música de los años 80.

3

Ríe histéricamente por cada descubrimiento que hagas.

4

No le digas a nadie si aparece el león desaparecido. Solo exclama “llegó la hora” con una voz misteriosa y entusiasta.

5

Pásate las noches saltando en un árbol al grito de “Asante sana, squash banana”.

6

Espía a otros desde un árbol, no es necesario que anuncies tu llegada.

7

Niegate a responder cualquier pregunta,  limitate a hacerle al otro la misma pregunta.

8

Dile a alguien que vas a decirle un secreto, pero no le digas nada y comienza a repetir “Asante sana, squash banana” porque puedes.

9

Haz yoga todo el tiempo.

10

Puedes dar un consejo, pero no sin antes corregir al otro con un golpe en la cabeza.

11

Puedes abrazar a todos tus amigos después de una victoria, pero ahora ese abrazo es mucho más especial porque ya te has rafikiado por completo y eso hace que todos te consideren su tío-mandril-sabio y tu amor significa el mundo para ellos.

12

Para ti, ¿por qué Rafiki es el mejor?