Las muchas lecciones en Las locuras del emperador

Te desafiamos a leer esta nota sin convertirte en llama.

Cuando pensamos en Las locuras del emperador se nos vienen a la mente muchos chistes, los platos de Kronk, ángeles y demonios que hablan y… llamas que visten como mujeres. Pero más allá de toda la fiesta, esta película nos deja grandes lecciones que es importante aprender.

Se amable.

kuzco era tan mala onda y egoísta que nadie notaba su ausencia (de hecho nadie lo hizo). Por eso es que debió dejar de lado sus mañas de niño malcriado para convertirse en una persona mucho más amable y querible.

No te des por vencido con tus amigos.

A kuzco le tomó mucho tiempo aprender la primera lección. Si Pachas no hubiera tenido paciencia y confianza en que todo mejoraría para el Emperador, se hubiera dado por vencido. ¡Pero no lo hizo!

Lee las etiquetas.

Sí, parece una lección obvia, pero nunca está de más.

Sé amable con los niños.

No puedes engañarlos, son pequeños pero muy listos. Son geniales a la hora de distinguir a un villano Disney y terminar con él.

No tengas palancas que no necesitas.

Y si las tienes, al menos asegúrate saber para qué son.

Siempre escucha al ángel de tu hombro.

Por más que los argumentos del demonio parezcan bastantes convincentes, nunca te llevarán a un buen destino. ES MALO. Repite con nosotros: EEEESSS MAAAALOOOO.

Las personas son más importantes que las piscinas.

Kuzco se tomó su tiempo para comprender que las personas son más importantes que tener una gran piscina en Kuzcotopia. Esto nos hace pensar incluso en que la gran lección de la película es que ni todas las cosas bonitas del mundo te harán tan feliz como tener grandes amigos.

Y para terminar… UN GIF GENIAL.